domingo, 15 de noviembre de 2009

¿De qué viviremos?

Soy un músico. Compongo mis temas y una discográfica los distribuye. Pero no vendo pues me copian la música. Cambio mi modo de trabajar. Me produzco yo mismo y distribuyo libremente mi música por Internet para usarla de cebo para mis conciertos que es lo que realmente me da dinero. Genial, puedes seguir viviendo en el nuevo mundo donde es lícito poder copiar de modo masivo la música por Internet.

Soy escritor. Escribo libros y una editorial me los distribuye. Pero me escanean el libro y lo distribuyen por Torrent y las ventas de la editorial decaen y mi libro ya no se vende. OK no problema. En mi próximo libro cambio el sistema. Lo vendo y lo publicito yo directamente usando la magia de Internet. Lo saco en modo eBook con protección DRM. Pero los hackers eliminan rápidamente mi protección DRM y distribuyen el libro por Torrent libremente. Ya no vendo ni uno. Mala suerte, los escritores no pueden vivir en el nuevo mundo donde es ílcito poder copiar de modo masico los libros por Internet.

¿De qué vive un artista si depende de la venta? En el caso de los músicos pueden vivir de los conciertos, en teoría, pero en el caso de los escritores ¿de qué vivirán?

¿Programadores? Lo mismo que los escritores. Sacas el programa protegido contra copia. Para ganar más dinero lo distribuyes tu mismo. Los hackers revientan la protección y nadie compra ya tu programa pues se lo descargan directamente desde Internet.

¿De qué vivirán los desarrolladores? ¿De dar conciertos? Algunos argumentan que de dar soporte a sus aplicaciones, pero poco soporte puedes pedir sobre programas sencillos y utilidades.

No se como se adaptará la gente a un mundo donde la propiedad intelectual debe morir en aras del libre acceso a la cultura y a los programas de ordenador y a cualquier cosa susceptible de ser copiada en Internet.

Y por favor no se argumente que en España la copia privada es legal. También es legal el aborto y hay gente empeñada en cambiar la ley. Las leyes se cambian y España claramente debe cambiar su permisiva ley de copia privada si queremos acabar con 1) los abusos de esa ley, 2) la imagen dantesca de España en Europa al respecto de la defensa de la propiedad intelectual y 3) si queremos acabar con el poder de las empresas de gestión de derechos de autor (léase SGAE y otras) que abusan cobrando tarifas desproporcionadas y siendo un lobby del que emanan sentencias y leyes para su propio beneficio.
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