sábado, 19 de septiembre de 2009

Un traidor en la cola del Mercadona

¡Ay Juanito! Sabía que tenías una casa cerca de la mía, pero la verdad es que no esperaba verte en la cola del Mercadona. Al principio no creía que fueses tu. He dudado. Te he mirado más de la cuenta, me has mirado a los ojos y te he reconocido. En mi cara se ha debido reflejar mi reconocimiento y tu has apartado la vista y has seguido a lo tuyo. Pero luego has vuelto a mirar y allí seguía yo mirándote a la cara. He visto en tu cara reflejados tus pensamientos: "¿Quién es este tio?".

¿Tan mal te ha ido? ¿Ya no te queda dinero del que te dieron por tu traición? ¿Hasta el punto que tienes que ir tu mismo al Mercadona? ¡Qué triste Juanito, qué triste! Triste que después de convertirte en la peor clase de traidor ya no te quede ni para pagar a una chacha que te vaya a la compra. Triste que no recuerdes. Triste lo viejo que estas. ¡Con lo que tu eras, joder! Como un pincel ibas siempre. ¿Y ahora? Ahora en el Mercadona pensando: "¿Quién coño es ese tio?"

¿Y de Mario que sabes? ¿Sabes que se le fue la pinza? Ahora anda diciendo que ha encontrado al Señor. No, no a "ese" señor, al Señor. Si, si, como te lo cuento, ¿no lo sabias? Al final al que mejor le fué fue al del "pipí"... ahí le tienes.... ha tenido otros huesos, pero nada como lo tuyo Juanito.

Pues si hombre pues si, un traidor, y ya sabes que hay varias clases de traidor. El traidor por ideología, pero ese es medio traidor, pues sus correligionarios piensan que él es un héroe. Pero el peor traidor es el traidor por dinero. Y eso es lo que fuiste Juanito, aunque tu mismo te convencieras de lo que te decía el del "pipí", que eras un patriota y estabas salvando a España. A España la salvó Emilio, o España se salvó sola, pero desde luego tu solo salvaste... ¿qué salvaste? ni tu culo salvaste, ¿no? aunque no fue por que no lo intentaste, que el del "pipí" tenía mano antes de convertirse en él del "pipí", claro, ahora está ahí tranquilito y a lo suyo. Y tu a lo tuyo, a la compra en el Mercadona. Ya vendrá Mario, que también es del barrio. A ver si me lo presentas y jugamos al mus. Tú, Mario, yo y el del "pipí" si es que se ha lavado las manos... bueno, si, se lavó las manos, pero no me refería al sentido figurado.

¡Quién te ha visto y quién te ve Juanito! ¡Con lo que tu eras! ¿Te mereció la pena Juanito? No, creo que no. Roma no paga traidores. Tu en la cola del Mercadona, Mario hablando con el Señor y el del "pipí" a lo suyo pero más discreto.

¡Madre mía las cosas que se encuentra uno en el Mercadona!
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