domingo, 5 de diciembre de 2010

Controladores, socialistas, y ejercito

Empezaré por decir que nada me molesta más que los ricos llorones. Las dos cosas son los controladores aéreos. Aunque en esta crisis se han dado cifras que seguramente son exageraciones como un millón de euros al año de salario, lo cierto es que es un colectivo de cerca de 2.500 personas que cobran de media 300.000 euros al año.

Para hacernos una idea, yo trabajo en una multinacional española presente en 8 países del mundo y seguramente solo el Director General cobra cerca de esa cifra. Esa es la magnitud del salario.

Los controladores tienen una jornada laboral de 1.200 horas al año, en mi empresa el convenio marca algo más de 1.800. La realidad es que los controladores "trabajan" bastantes más horas, pues toda hora que pasa de esas exiguas 1.200 la cobran a precio de oro como horas extras debido a carencias de personal y a que por supuesto no son flexibles en absoluto. Si salen a las 7 salen a las 7 no como usted o yo.

Pero hay más. De esas raquíticas 1.200 horas, por convenio deben descansar un 33% en los turnos de día y un 50% en los turnos de noche. ¿Cómo? Si, como lo oyen. Si un controlador trabaja pongamos 8 horas en el turno de noche, 4 por convenio no las pasa controlando el tráfico aéreo, no, las pasa descansando, durmiendo, o lo que le de la gana. Para los alérgicos a las matemáticas, un controlador de turno nocturno puede al cabo del año estar 600 horas delante de la pantalla. Usted o yo nos tiramos más de 1.800.

A mediados de año el Gobierno para tratar de terminar con esta fiesta  decidió fijar el máximo de horas que podía trabajar un controlador aéreo en 1.670, pero ojo, a parte de que eso está por debajo aun de mis 1.800 y pico, es que desde las 1.200 en adelante siguen siendo horas extras, ergo las siguen cobrando a millón.

Los controladores no aceptaron esa ley y desde entonces han ido haciendo actos de huelga más o menos encubierta hasta el viernes pasado que empezaron los problemas graves que hicieron que el espació aéreo español se cerrase, cosa que no pasó ni el 9/11 ni en el 11/3. Esos problemas fueron los paros masivos de los controladores para presionar en la negociación de su nuevo convenio que se estaba pactando en estas fechas. Básicamente en esas 1.670 horas los controladores quieren computar las reuniones sindicales y las horas en las que están de baja. El Gobierno dice que esas horas no computan y se lía el caos.

Vale, hasta ahí para concluir que los controladores son unos llorones, millonarios, irresponsables, egoístas, megalómanos, ególatras, vagos, y algún apelativo más que me auto-censuro.

Supongo que a quien se ha quedado colgado en Barajas o cualquier otro aeropuerto español y sin vacaciones todo los que les pase a estos malnacidos es poco. Tengo el caso de dos familiares que después de conseguir colocar al niño habían planeado unas vacaciones, las primeras solos desde el nacimiento de su hijo, que se han quedado en tierra y sin vacaciones. Por cierto, ella, profesional de la sanidad con turnos de 12 horas, y que seguramente descanse algo en esas horas, pero no creo que sea el 50% ni de lejos.

Si les preguntamos a ellos, o a otros de los miles de viajeros, seguro que la castración forzosa para los controladores es poco.

Pero... si, hay un pero... Esto es como la pena de muerte. Si te matan a un hijo sin duda pasas a ser partidario de la pena de muerte, pero eso no quiere decir ni de lejos que la pena de muerta sea buena.

¿Por qué digo esto? Lo digo por la ocurrencia de nuestro señor Presidente de reventar una huelga, encubierta o no era huelga, usando de ariete al ejercito.

Sinceramente he tratado recordar otros casos en España y solo me he podido remontar a actuaciones de la dictadura. Para ver esto en un gobierno democrático tengo que volver al año 1.934 cuando el Gobierno de la Segunda República ordenó reprimir la huelga de los mineros asturianos enviando al ejercito al mando del, oh ironía del destino, General Franco.

Así que tenemos un gobierno, socialista, en un país democrático, que revienta una huelga con el ejercito. Lo cachondo es que los sindicatos de izquierdas, léase UGT y CCOO, no se han manifestado en contra de la medida. El problema son los precedentes. ¿Qué pasará si este u otro gobierno en la próxima huelga de RENFE decide reventarla con el ejercito? ¿Se quejarán entonces UGT y CCOO que junto a CGT son los sindicatos mayoritarios en RENFE? Suponemos que si.

Los controladores se merecen todo o casi todo lo que les pase, pero reventar huelgas usando al ejercito es positivamente una mala idea que genera un muy mal precedente. Se podrían haber hecho mil cosas. Mandar inspectores médicos por ejemplo, pero desde luego esto que han hecho solo consigue que los controladores llorones tengan razón al quejarse de que poco menos están trabajando debajo de las metralletas.

Gracias a Dios la imagen de los controladores está tan destrozada por ellos mismos que a quien más y a quien menos se les pasa por la cabeza un "que se jodan", pero de verdad de la buena que esto de poner al ejercito a reventar huelgas es mala idea.

Pero vamos... "que se jodan".
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