viernes, 30 de septiembre de 2011

Apple, abstinencia y recaidas

Hace ya tiempo que he venido saliendo del mundo Apple, al menos en movilidad. Salí del iPhone 4 para ir al Samsung Galaxy S2 y salí del iPad2 para ir a la Blackberry Playbook.

El motivo es sencillo iOS 5. Cuando comenzaron a salir betas y la gente se las comenzó a instalar y se evidenció que los problemas que siempre denuncié en versiones anteriores persistían y solo planteaban para solucionarlos oficializar los trucos que venía usando yo desde hace tiempo, decidí que (cual alcohólico en su hora de lucidez) ya estaba bien y que había tocado fondo.

No pretendo trivializar con un problema como el alcoholismo, pero conozco alcohólicos rehabilitados y los paralelismos con mi relación con Apple son algo más que evidentes.

Los problemas que en esa hora lúcida comprendí que Apple no iba a solucionar en iOS 5 ni en posteriores ya los he comentado hasta la saciedad. No tiene un sistema de archivos, con lo cual si quieres usar un fichero con más de una aplicación debes tener el fichero dos veces. Esto en el uso lúdico del iPhone o el iPad no tiene mucho problema, pero si pretendemos usarlo para algo más que reproductor multimedia desproporcionadamente grande es una gran molestia.

Hay otro problema que también está relacionado con el almacenamiento. No podemos compartir los archivos si no es con el iTunes de por medio. ¿Puedes mandarme esa foto/tono/vídeo por bluetooth? La pregunta temida por todo usuario pretencioso y orgulloso de iOS. No, no puedo. ¿Te lo mando por email? Las fotos las bajará de resolución, los vídeos seguramente lo acorte y en el caso de las canciones ni eso puedo. ¿Puedes conectar el teléfono al PC de un amigo y pasárselo por USB? A parte del problema del cable propietario (que comprarte con los Galaxy Tab por otro lado) está que no es posible que vea el almacenamiento del iPhone/iPad por USB si no tienes iTunes instalado.

El iPhone/iPad es un teléfono cerrado donde metes cosas pero luego no las sacas. Pero como los alcohólicos en su fase de adicción siempre tenemos una excusa. "Yo lo controlo", "solo es una copa". Yo en mi caso encontré herramientas que minimizaban el problema como Goodreader, Dropbox y Photobucket. Otros encontraron el jailbreak que viene siendo la metadona de un heroinómano, igual de venenosa y terminas siendo adicto a la metadona y no a la heroína.

Hay otros problemas como lo del Flash que no tienen solución ni alternativa. Y si, los vídeos cada vez se ven mejor en el iPad, hasta los de pornografía (lo siento Steve), pero otras cosas no. Una cosa que me ayudó a salir del iOS y mantenerme sobrio fue poder usar SeriesYonkis y similares en mi Blackberry Playbook sin problemas. Alabado sea el Capitán Drake y el resto de los piratas del Caribe.

Pero el iOS es atractivo, no no es bonito, es adictivo, así que hice el esfuerzo y me curé. "Hola me llamo mahjong y soy un Apple-adicto", "Hola mahjong", "Llevo sin consumir iOS tres meses", (aplausos y gritos de ánimo).

No, un alcohólico dicen que nunca se cura y un adicto a Apple tampoco. Aprendes a controlarte, aprendes a vivir sin ello, racionalizas el problema y siempre estás alerta. Eso no es curarte. Eso es luchar cada día con el agravante de que si recaes un día, si una sola gota de alcohol toca tus labios sabes que será volver a empezar.

Pues con iOS pasa lo mismo. La sociedad ve bien beber alcohol y en general y con moderación es algo asumido como normal. La sociedad ve bien el iPhone, total la mayoría ignora esas limitaciones e imposiciones, hacen sus llamadas, juegan a sus jueguitos y tienen un iPhone 4, que no veas como mola... OK te metes en un ascensor y 5 de 5 personas lo tienen, tu portera lo tiene, y cuando vas a un restaurante el que no tiene una Blackberry tiene un iPhone 4, pero tu sigues sintiéndote exclusivo y "guay".

Y claro como el problema son las recaídas llega el primer día en que te enfrentas a una comida de negocios o simplemente sales a tomar algo después del trabajo. Y claro llega la hora de pedir. Ahora tenemos la cerveza 0.0% que es una gran ayuda. En mi caso es un poco menos difícil. Tengo el aura de experto a mi alrededor ("mira, ese es Javier, tiene un blog") y si me ven con algo que no es de Apple (tablet o teléfono), y como ya en su día me vieron con el iPad 2 y el iPhone 4, se quedan con esa mirada de "sabe este algo que nosotros ignoramos". Incluso algún osado en plena efervescencia de su adicción me pregunta "y habiendo tenido iPad ¿ahora vas con eso?" y entonces sale una de las facetas de los adictos rehabilitados (o en rehabilitación) que menos me gusta. Comienzas a despotricar de iOS y generalmente en unos términos tan poco lúcidos que pareces Torquemada y el interlocutor termina pensando "joer, a este ¿que le ha dao'?".

Siempre procuro ser equanime y tratar de ser didáctico a la hora de mostrar el problema a otros adictos, les muestro mis equipos, les digo lo que puedo hacer yo y ellos no, y razono. Una visita demo a SeriesYonkis y una bajada desde MP3XD suelen bastar para abrir la brecha en su cerebro que algún día podría servirle para salir de su adicción. Pero reconozco que a veces caigo en el modo Torquemada martillo de herejes y la cago.

En fin... esa es mi historia. Pero se acerca mi día de prueba. Es como si un alcohólico rehabilitado (o más bien en fase de rehabilitación) se ve forzado a visitar la Oktoberfest en Múnich. Me refiero al la presentación casi segura de iOS 5, iCloud e iPhone 5 el próximo día 4 de octubre. Será mi hora de prueba total. Se que tendré esos escalofríos que me impulsarán a salir corriendo a ser el primero en comprar un iPhone 5 color blanco. Será una batalla dura y una gran prueba de fuego.

Tengo dos opciones. No ir, no seguirlo online en tiempo real, o enfrentarme a mis demonios y con lo poco de sentido crítico que la burbuja de supresión de la realidad que genera Apple me deje tratar de seguir la keynote (la palabra sigue poniéndome ansioso) y seguir manteniéndome sobrio. Como el alcohólico, si sobrevivo a esa experiencia habré avanzado un paso más para alejarme del problema, pues como en el caso de otros adictos el mantenerme sobrio mejora sustancialmente mi vida.

Nos vemos en la keynote del día 4 de octubre, espero mantenerme sobrio. Recen por mi.

P.D.: Dedicado a mi amigo P.M. que como el dice "no bebo porque yo ya bebi por varias vidas normales". Sigue sobrio y un abrazo campeón.
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