domingo, 5 de julio de 2009

José Tomás en Barcelona


José Tomás, Joseto para algunos de nosotros, se ha encerrado en Barcelona con 6 toros. Al maestro le gusta provocar y se encierra con 6 toros en la plaza de una cuidad declarada por ley como anti-taurina. Menuda imbecilidad políticamente correcta... claro, la plaza a reventar y los reventas cobran 3000 euros por entradas. Nunca me lo creo. Lo piden, pero no se paga generalmente eso.

El maestro no quiere a la televisión, y eso que se le han presentado talones en blanco, así que no he visto la corrida. Cinco orejas. No está mal. Seguro que los que hayan estado lo habrán disfrutado. Como mi amigo Julio que pese a los teóricos ofrecimientos de 3000 euros por su entrada fue y me mandó una foto del paseillo por MMS (bendita tecnología) y algún SMS con los avances de la faena. Gracias campeón, tu si que sabes ponerme los dientes largos.


Mientras en La SER otro de esos coloquios sobre toros si o toros no. Las tontunas de siempre. Colección de simplezas y colección de tópicos en todas las intervenciones. La diferencia es que hoy algunos contertulios trataban de diferenciar entre las corridas de toros, que me encantan, de los mal llamados encierros en los pueblos donde se maltrata estúpidamente a un toro, cosa que obviamente no me gusta. Toros embolados, toros lanceados, toros mareados y toros al mar, estupideces con las que yo terminaría de raíz y que los taurinos no deberíamos tolerar ni jalear. Otra cosa son los encierros como los de Pamplona o San Sebastián de los Reyes donde se respeta a los animales y solo se corren para llevarlos del corral al coso. Y fíjense que hay toreros que no les gusta que les corran los toros, seguramente por el riesgo a dañarse y por que "aprenden" a arremeter contra los humanos. Pero no es el caso de la mayoría de los matadores, incluso alguno corre encierros y a veces los de su propia corrida.

Yo por ser original diría que tenemos dos partes en el cerebro. Una de ellas dicen que es la dedicada a la lógica y la razón, y la otra la dedicada a las artes. Mi cerebro racional ve el daño que se le hace al toro al picarlo o al banderillearlo. Mi cerebro artístico ve por el contrario el arte con el que se hace eso y el resto de la lidia. Pero es que además la parte racional sabe que hay pocos espectáculos más reglados tanto por las normas como por las tradiciones como los toros. Es la forma de saber si unos de estos contertulios sabe de lo que habla, ver si sabe de las normas y usos. Generalmente los anti-taurinos ni lo saben ni ya puestos lo quieren saber... y orgullosos de ello están encima. Orgullo en la ignorancia. Impresionante. ¡Qué apaleada está la pobre palabra "orgullo"!

He visto, no una si no muchas veces, abuchear en Las Ventas a los toreros por que el toro ha sido herido en un pulmón y sangra excesivamente por la boca al morir. Auténticas brocas y por supuesto el torero no recibe ningún triunfo. Esto generalmente se produce cuando un torero mata con un bajonazo que es básicamente pinchar la espada perforando un pulmón. El toro muere rápido, pero sangra mucho y esas normas y tradiciones del toreo lo condena, y el torero es generalmente abucheado y no recibe premio alguno.

Una historia curiosa para ir terminando. No conozco ningún caso de alguien que comiera carne de res (vacas, toros, bueyes, etc...) antes de ir a una corrida y que después de verla deje de comerla. Pero si conozco casos, y muchos, de gente que aun siendo grandes comedores de pollo dejan radicalmente de consumirlo una vez que han visitado una granja industrial. ¿No les da que pensar esta anécdota sobre donde se maltrata a los animales?

Por cierto y en honor al amigo Julio decir que el torero de Galapagar en una de sus vueltas al ruedo exhibió una bufanda del Atlético de Madrid. Un figura... Joseto... y Julito otro. Gracias por la foto majete.
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