viernes, 24 de julio de 2009

Reflexiones sobre la eLiteratura


El fin de semana pasado volví a cargar la librería del estudio en mi casa una vez que los pintores habían terminado su tarea. La misma librería que el fin de semana anterior había descargado para poder moverla y permitir los trabajos que tenían que realizar sobre la pared en la que descansa. Estamos hablando de aproximadamente unos 1000 libros, la mayoría de bolsillo. Calculando a ojo moví cada vez entre 300 y 400 kilos de libros. Yo solito. Eso, por si solo, ya haría reflexionar a más de uno sobre la decisión de adquirir más libros en el futuro, pero es que además en mi caso en una de las baldas de la estantería apareció un DVD cuyo título escrito con rotulador indeleble era "15000 libros para el eBook Reader". Decididamente encontrar ese DVD una vez movidos los 300 kilos de literatura me dio que pensar.

Hace ya más de dos años, y por supuesto gracias a TodoUMPC, descubrí los eBook Readers. No el concepto de eLiteratura, pero si lo maravillosos que son los dispositivos. Antes yo leía bastante en mi PDA (de 5 pulgadas) y en mi TabletPC de 10", pero leí a fondo sobre el concepto eBook Reader y como se aproximaba el cumpleaños de mi mujer me decidí por adquirir un Sony eReader PRS-505. A mi mujer le encantó. Yo casi no he podido usarlo. Ella lee constantemente en el tren camino de ida y vuelta entre El Escorial y Madrid, cerca de dos horas diarias.

Las ventajas son de todos conocidas. Antes llevaba en el bolso, cuando le cabían, los tochos en pasta dura que todo el mundo acarrea y ahora en su "estiloso" PRS-505 lleva una media de 20 o 30 libros. Cuando hablamos de leer literatura, no tratados técnicos, la pantalla del PRS-505 es perfecta, no hay otra forma de describirlo. La calidad de la letra, el peso y tamaño del equipo, la sencillez de uso, todo eso y más es bien conocido.

En esas reflexiones me andaba, sentado agotado en una silla del estudio, cuando me dio por pensar cuantos de esos 1000 libros físicos los tendría en ese DVD de 15000 títulos ebook. Teniendo en cuenta que la inmensa mayoría son libros que están conmigo desde mis 20/30 años y que soy poco amigo de comprar "best sellers" calculé que mínimo estarían el 90% de ellos, esto es, 270 kilos de peso. Se que no queda muy poético hablar así de los libros, pero es que acababa de acarrearlos de un sitio a otro.

¿Qué perdería si tomaba esos 270 kilos y los llevaba al contenedor de papel reciclado que tengo a unos 300 metros de casa? Seguramente perdería la integridad algún disco intervertebral, pero ¿además? He leído muchos artículos de prestigiosos escritores y pensantes varios que mencionan como pérdidas la "experiencia de la lectura en papel", el olor a nuez moscada de los libros que toman con el tiempo, la facilidad de hojear por hojear libros, la facilidad de uso, su independencia de la corriente eléctrica y la ubicuidad de su uso. Yo que soy poco romántico y sí bastante práctico se que el olor a nuez moscada lo provoca la descomposición del papel por parte de hongos y otros micro-organismos. La "experiencia de la lectura en papel" es en mi opinión perfectamente replicada por el PRS-505. Veo más fácil leer y sobre todo hojear en un eBook Reader que en una librería cargada con 300 kilos; y es menos peligroso, que la librería la calcé yo. Facilidad de uso, el PRS la tiene toda. Corriente eléctrica, a parte de su universalidad, en el PRS puedes leer 5000 páginas sin cargarlo. Y lo de la ubicuidad de uso, el PRS lo puedo usar en los mismos sitios, WC incluido, que un libro; si hay luz puedo leer, sino no, como con los libros.

Entonces, ¿qué motivos reales hay para no desembarazarme de esos 270 kilos que tengo replicados en mi DVD? Como concesión al romanticismo diré que una es que muchos libros llevan asociados recuerdos de quien me lo regaló, donde y con quien lo compré y ese tipo de circunstancias. Nada de eso calma mis sobrecargados músculos lumbares. ¿Realmente que perdemos cuando tenemos libros eBook en vez de físicos? Después de reflexionar vi que la respuesta es tecnológica.

Supongamos que yo no fuese un piratón piratón falto de ética y no me hubiese bajado esos 15000 libros de "la mula". Tendría solamente aquellos libros que hubiese comprado en las tiendas online, en el caso de Sony en la propia de la casa o quizás en la de Mobipocket. En el caso de los usuarios de Kindle en la de Amazon. En varias tiendas online en cualquier caso. ¿Pero que diferencia esas copias adquiridas en tienda con las bajadas de "la mula"? Tres letras, un gran problema, el DRM.

¿Por qué el DRM es un problema? De entrada me impide hacer algo que muchos de mis libros han hecho en su vida útil, pasar de mano en mano. Cuando adquirimos un libro en Mobipocket, por ejemplo, tenemos autorización a usarlo en hasta 4 dispositivos distintos. Eso claramente impide que pueda prestar el libro para que lo lea algún amigo o familiar, puesto que además de contar los dispositivos en los que lo cargo he de contar con un número remanente de instalaciones para cubrir los borrados accidentales, cambios de dispositivos, y un largo etcétera de vicisitudes que le pueden ocurrir a mis dispositivos de lectura y a esos eBooks. ¿Tantos dispositivos uso? Pues si. Cuando uno se hace adicto de la eLiteratura, y yo lo soy, al final terminas leyendo en el eBook Reader, en varios PCs, en el móvil y Dios sabe en que más. En mi caso leo en el iMac en casa, en el portátil tabletPC, en el iPhone y en el PC del trabajo (ocasionalmente jefe, si lees esto). Pero es que además mi mujer lo leerá en su PC, en el de su trabajo, y en el PRS-505. Y algún día mi hija leerá. El DRM impide hacer eso, y eso lo podía hacer con mis 300 kilos de literatura física.

Pero no es solo eso. Es que lo malo es que esos ficheros vienen en un formato, que puede o no puede ser compatible en todos esos equipos. El caso es que en los libros bajados de "la mula" lo que nos encontramos es el venerable formato PDF que es con mucho el más universal, y en las librerías, dependiendo del dispositivo para el que estén pensadas nos encontraremos cosas tan bizarras como formato PRC o LIT o ePub u otro largo etcétera de rarezas. Alguien podría argumentar que existen programas conversores de formato. Totalmente cierto. Pero salvo que nos saltemos la legalidad, esos programas solo funcionan con libros que no estén protegidos con el DRM. Si el libro está protegido con DRM, con toda lógica, no dejará convertirse, y si el programa lo consigue habrá quitado la protección en el ínterin y el fichero resultante pasará a ser una copia ilegal. No entremos en el difuso concepto de "la copia privada", por favor, que varía entre lo ilegal, lo alegal y lo underground según en el país en el que estemos.

Y claro la posibilidad de convertir un eBook protegido con DRM en uno de esos formatos exóticos en un PDF sin protección para poder leerlo en cualquier dispositivo nos debe llevar a la reflexión de ¿para que sirve el DRM entonces? Dado que el DRM y otros sistemas de protección de copia o restricción de uso, se terminan por violentar fácilmente, adquirir un fichero protegido por DRM solo supone una molestia para el propietario, mientras que otros cientos lo disfrutan sin limitaciones. Mis PRC protegidos con DRM solo podré usarlos en el Kindle y no podré leer en mi tabletPC. O sea, yo me veo limitado en "premio" por ser usuario legal y otros se ven realmente premiados con la supresión de esas limitaciones.

Pero es que además ¿quién me garantiza que la librería Mobipocket dueña de mis autorizaciones DRM de mis eBooks durará para siempre? Nadie. ¿Y si mañana Mobipocket quiebra? Me quedaré con las copias DRM que ahora tengo pero si las pierdo no podré volver a bajarlas sin volver a pagar.

Hoy por hoy el DRM es el principal motivo por el que un fichero puede tener una obsolescencia que solo el maltrato y los elementos naturales pueden otorgar al libro físico. Nadie me puede garantizar que aun siendo cuidadoso con mis eBooks no llegue un día en el que por motivos tecnológicos no pueda leerlos. Eso si, si usamos el sistema DRM u otro similar como protección. Si tenemos nuestros eBooks en formato TXT o PDF desprotegido siempre podremos leerlos en el dispositivo que el día de mañana reemplace a los actuales equipos. Fíjense que el problema de que se le estropee un eBook Reader y lo tenga que cambiar por otro no es pequeño. Deberá volver a bajarse los archivos si no los tenía en backup, pero sobre todo perderá una de esas 3 o 4 licencias que tiene por libro, en caso de tenerlas, que hay librerías que solo admiten una licencia por libro.

Así que los editores, escritores y usuarios nos vemos en el círculo vicioso de... para poder ser rentables protegemos con DRM, pero los usuarios no compramos pues sabemos que a la larga perderemos esos libros, pero no quito el DRM porque entonces piratean, y no publico porque pese al DRM la gente no compra, y vuelta a empezar. Al final nos encontramos con libros con DRM, tan caros o en ocasiones más caros que los físicos. Esos son argumentos a favor de mis 300 kilos de literatura.

OK ¿como rompemos el círculo? Apple, si Apple, ya lo entendió en música y ahora quitó el DRM de sus mp3 vendidos en iTunes Store. ¿Están locos? Puede, pero las ventas subieron. ¿Por qué si ahora se pueden copiar? Sencillo, la gente quiere ser legal. Yo no entro en una librería y robo un libro. En realidad poca gente lo hace. ¿Por qué entonces si que entro en "la mula" y me bajo hasta 15000 libros? Dos motivos. Uno facilidad. Dos que me garantizo que siempre tendré esos libros disponibles y legibles por cuantos dispositivos tenga. Apple vio la luz y encontró el sistema de quitarte (quitarme) ambas excusas de un golpe. Por un lado montó iTunes Store que hace que comprar sea más sencillo que piratear, por increíble que parezca. Y aprenden de sus aciertos, y han replicado el concepto en la AppStore del iPhone y han conseguido con unas 25000 aplicaciones disponibles la inaudita cifra de mil millones de descargas desde AppStore, cosa que ni Cydia ni Installer juntos han conseguido. Y contra la segunda excusa, durabilidad, simplemente han quitado el DRM. El razonamiento fue sencillo y económico. Si quitamos el DRM venderemos más, pero no solo eso, me ahorro los costes que supone y animo al usuario a comprar pues ahora si puede cargar su fichero en todos sus dispositivos. Y la gente respondió y la gente compra.

También hay algo importante, claro, Apple traslada el hecho de que sale más barato vender MP3 que CDs al precio que le cobra al usuario, y así comprar el álbum completo en iTunes sale algo más barato que comprar el CD en una tienda. Lógico.

¿Como está reaccionando el mundo editorial a este mismo reto? Mal, muy mal, con planteamientos ya superados por las tiendas de música. De entrada se enrocan en el uso del DRM, con los mismos argumentos ya manoseados de Apple hace 5 años. Pero es que además no solo los libros no cuestan lo mismo, no, es que en ocasiones cuestan más. Esto puede ser razonable en títulos antiguos que para obtener su copia digital haya que escanearlos desde el original, ¿pero en libros nuevos? ¿Como creen que se presentan los libros hoy a las editoriales? ¿Como creen que el libro circula por las diferentes etapas hasta la impresión? Hablamos de editores, correctores, etc. Todo en formato digital. Ergo por qué ese precio tan tan cercado al libro físico y en ocasiones, insisto, superior al mismo. Básicamente por lo que he podido entender de las surrealistas manifestaciones de los editores, para cubrir la copia ilegal. Vuelta al círculo vicioso.

Y es que el modelo editorial no esta cambiando, no. El modelo editorial ha volado por los aires y muchos editores, la mayoría, no se dan por enterados, y los que lo sufren son los eBook Readers. A ver, señores, el modelo ha cambiado. Punto. Hay que adaptarse o morir. ¿Ven muy muerta a iTunes Store después de eliminar el DRM?

Hay casos alucinantes en este absurdo comportamiento de los editores. Mi favorito es J.K. Rowling y sus Harry Potter. Desde el comienzo del la publicación de su primer libro J.K. y su editorial dijo un definitivo NO a la edición digital. OK, sus motivos tendrían. Pero ¿averiguan que libros son los más distribuidos en "la mula" en formato PDF? Si señores, los siete que componen la Saga de Harry Potter. Es más dada la extraña política de traducciones que llevó J.K. y sus editores, en España se ha leído antes las traducciones ilegales subidas a eMule por traductores aficionados que los libros físicos. La traducción llegaba demasiado tarde. Y la versión para eBook Reader nunca, así que la comunidad se los está traduciendo y escaneando ellos mismos. ¿Sabe J.K. y sus editores lo fácil que es escanear un libro? Desmontas el libro, lo metes en un escáner con alimentación de páginas (que cuestan algunos menos de 100 euros) y te corriges el resultado a la que te lo lees. La versión digital en inglés del libro salía a las redes P2P en menos de una semana desde la salida del medio físico. En los últimos de la Saga incluso !!!en el mismo día¡¡¡

OK, eso no ha hecho que J.K. dejase de ser la millonaria más millonaria del Reino Unido de su Graciosa Majestad, pero desde luego es un ejemplo claro de editores y autores enrocados en sistemas de distribución obsoletos.

Les guste o no el eBook está aquí y está para quedarse, y si quieren aprovechar el mercado legal, como ha hecho Apple, deberán comenzar a publicar libros en formato eBook a precios razonables y sin DRM. Eso les salvará las ventas. ¿En caso contrario? Los lectores seguirán produciendo copias de baja calidad con sus escáneres caseros y distribuyéndolas por redes P2P.

Si los editores por un lado hacen esto, y los estados de una vez por todas persiguen sin contemplaciones las descargas de material con copyright de redes P2P como los robos que son, entonces la industria editorial se salvará. Sino pasará por el camino del desierto que ha pasado la industria de distribución discográfica hasta que Apple les enseñó el camino de salida. ¿Quieren los editores seguir los mismos errores ya cometidos por otros o aprenderán de los fallos ajenos? No soy optimista.

Publicado originalmente en www.todoumpc.com


Publicar un comentario